El dulce de mazapán no solo forjó
el emporio de la familia Michel Velasco, sino que impulsó la identidad de
Jalisco y México a través de la repostería tradicional que hizo de la marca Dulces
de la Rosa un referente nacional ante el mundo.
La historia de esta familia
jalisciense y su empresa es narrada de manera biográfica en el libro Catorce
pétalos de la rosa que fue presentado en el marco de la Feria
internacional del Libro (FIL) de Guadalajara y que contó con los comentarios de
Karla Planter Pérez, rectora general de la Universidad de Guadalajara (UdeG).
En el libro, Jaime Enrique Michel
Velasco, autor de la obra y director de la empresa Dulces de la Rosa, resalta que,
más allá de la creación y desarrollo de su empresa, los valores inculcados por
sus padres como la solidaridad, la identidad, la disciplina y el esfuerzo lo
llevaron a él y a sus 13 hermanos a cumplir el sueño de la familia.
El título del libro alude a los
14 hijos de la familia Michel Velasco y cada uno representa un pétalo de la rosa
en el que se hace énfasis de sus contribuciones personales para lograr,
mediante la conjugación de tradición más innovación, un postre icónico de la
repostería mexicana.
La presentación del volumen se
realizó en el salón uno de Expo Guadalajara, sede de la FIL, donde Luis Gustavo
Padilla Montes, presidente de la University of Guadalajara Foundation USA, dio
la bienvenida y compartió un mensaje.
“Es especialmente significativo que la presentación del libro Catorce
Pétalos de la Rosa se realice en el marco de la FIL, un escenario que
trasciende lo literario para ser un espacio donde convergen todas las voces de
la sociedad. La FIL acoge a estudiantes,
académicos, creadores y, de manera especial, a empresarios como la familia
Michel Velasco, que contribuyen activamente al desarrollo integral de Jalisco y
el país. Este encuentro entre cultura y sector productivo subraya que el
progreso se construye cuando ideas e iniciativas se potencian mutuamente para
incidir en el desarrollo integral de la sociedad, que es el rol de la UdeG”,
recalcó el presidente de la UDG Foundation USA.
En su intervención, la Rectora
General de la UdeG, explicó que
el libro no es solo una memoria empresarial o un manual corporativo, sino un
testimonio existencial, un relato de éxito familiar en el que se entrelaza una
historia de trabajo, emprendimiento, unión, entrega, perseverancia, y
dedicación.
Agregó que esta unión ha transformado la empresa en un gigante
internacional de confitería de calidad, certificada, que sigue creciendo,
generando empleos y divisas, siendo una empresa 100% jalisciense, cuyos inicios
se remontan al año 1942 en el modesto taller de Don Jesús Michel González y
Doña Elvira Velasco Rolón, los iniciadores de la empresa Dulces de la Rosa.
“A lo largo de 80 años, la empresa ha sobrevivido como una organización
innovadora y socialmente comprometida. Enrique Michel, junto a sus hermanos,
aprendió que la grandeza se construye con disciplina, trabajo duro, entrega,
atención, entusiasmo y, muy importante, trabajo en equipo. La empresa exporta
identidad mexicana a 32 países y ofrece empleo a más de 10,500 personas. Su
actividad dinamiza industrias locales como la ganadería y la industria lechera”,
precisó Karla Planter.
Por su parte, el autor compartió
con el público que el hecho de escribir el libro lo hizo reflexionar sobre los duros comienzos de sus
padres. Recuerda las goteras en los
techos que mojaban la mercancía cuando llovía, y cómo buscaban botes, lo que
calificó como un trabajo impresionante.
Agregó que los errores o luchas no son derrotas, sino metas para la
superación, lo que fortalece el espíritu de las personas. Comparó el éxito con los equipos de profesionistas (licenciados o
doctores) y resaltan que en su familia eran 14 hermanos trabajando fuerte, como
"soldados".
“Para ser exitoso, hay que cuidar
el cuerpo, que es el templo, para poder dar resultado. Hay que tener metas y
trabajar por ellas”, concluyó el empresario.