Recorrido por el MUSA revela contribuciones del Legado Grodman al arte de Jalisco

Presentan exposiciones de artistas consagrados y de talentos emergentes

El Legado Grodman confirma su trascendencia al contribuir con el enriquecimiento de la producción artística y académica en Jalisco con dos grandes exposiciones que exhibe el Museo de las Artes (MUSA), al conjugar la experiencia de artistas consolidados con la frescura e innovación de proyectos de artistas jóvenes.

La Colección de arte de Pyrrha Gladys Grodman y la exposición Desde el cuerpo y otras habitaciones fueron dados a conocer a través de un recorrido virtual con la finalidad de que los amantes del arte puedan disfrutarlos desde una computadora o dispositivo móvil.

La Colección de arte de Pyrrha Gladys Grodman es una muestra de 58 piezas elaboradas por Alfonso de Lara Gallardo, Thomas Coffeen, José María de Servín y Jorge Navarro, todos ellos reconocidos maestros del arte jalisciense durante la segunda mitad del siglo XX.

Las obras son una selección de acuarelas, aguadas y dibujos que abordan temas por los que la doctora Pyrrha Gladys Grodman tenía especial predilección: la naturaleza y los paisajes, así como el misticismo.

Por la calidad de las obras la doctora Grodman las integró a su colección privada y que por medio de su legado las donó a la Universidad de Guadalajara para su restauración, conservación y difusión como parte del acervo y memoria artística de Jalisco.

La colección fue curada por la maestra Fernanda Matos Moctezuma, experta en arte moderno y contemporáneo, quien fue la encargada de hacer el recorrido por la Colección Grodman.

El recorrido incluyó la exposición Desde el cuerpo y otras habitaciones en la que intervienen Hugo García, Jorge Bustos y Alethia García; becarios del Legado Grodman que fueron beneficiados con una beca de Producción Artística de Proyectos de Titulación

En la exposición, los becarios comparten el interés de habitar el cuerpo como un espacio de reflexión, expresión y conexión con el otro.

Las obras, en su mayoría fotografías, revelan el espíritu de una generación que no piensa que todo está perdido, ya que oscila entre la ansiedad y el optimismo y mantiene la esperanza de que la existencia puede ser mejor.

El becario Hugo García utiliza el autorretrato como un instrumento de análisis y exteriorización de los estados emocionales y físicos experimentados durante un momento traumático. Su proyecto denominado P-A 2190 se conforma por una serie fotográfica de 8 imágenes en blanco y negro inspiradas en la etapa de tres meses de aislamiento que pasó dentro de una habitación como parte de su recuperación, luego de una operación por una enfermedad renal.

El significado de P-A 2190 está relacionado con el período de aislamiento que vivió el artista y la cifra representa la cantidad de horas que estuvo confinado en una habitación sin tener contacto con el exterior.

Jorge Bustos presenta el proyecto Del centro al norte, inspirado en el fenómeno migratorio en Guadalajara que se manifiesta a través de las caravanas que viajan hacia los Estados Unidos de América en su paso por la ciudad.

El artista visibiliza a la población migrante por medio de un discurso artístico incluyente que busca configurar el imaginario prevaleciente basado en la exclusión social mediante un libro de artista, en el que el creador aglutina las reflexiones derivadas del encuentro sensible con los migrantes por conducto de una interpretación creativa del lenguaje contemporáneo en el uso de textos, imágenes, ilustraciones y diversos géneros de expresión plástica, fotográfica, digital y poética.

Sin la representación visible de su cuerpo en su proyecto denominado Aletheia, el cuerpo desaparece; Alethia García sugiere su presencia documentando su habitar en un tiempo y un espacio concreto.

La propuesta surge a partir de que en un momento la artista experimentó una crisis existencial: un estado psíquico en donde reflexionar acerca de su propio ser le resultaba difícil debido a la rapidez de la vida y los efectos de la ansiedad, la desesperanza y la depresión.  Durante una etapa tuvo la percepción de haber perdido el sentido de su existencia en el mundo.

La obra se compone de un tríptico y dos mosaicos integrados por 156 fotografías secuenciales que contienen tomas del cielo y que fueron tomadas cada 5 minutos con la intención de que en cada captura sirviera de punto de referencia sobre la presencia de la artista sin necesidad de mostrar su cuerpo en cada toma.

La obra fue curada por la maestra Ana Laura Camacho Puebla, mientras que como guía del recorrido intervino Sayuri Sánchez Rodríguez, encargada de Servicios Educativos del MUSA.

En el recorrido tomaron parte autoridades universitarias encabezadas por Héctor Raúl Solís Gadea, vicerrector ejecutivo de la Universidad de Guadalajara, Luis Gustavo Padilla Montes, vicepresidente ejecutivo de The University of Guadalajara Foundation USA, Maribel Arteaga Garibay, directora del MUSA, Francisco Javier González Madariaga, rector del Centro Universitario de Arte, Arquitectura y Diseño (CUAAD) de la Universidad de Guadalajara

En su intervención el Vicerrector recalcó que en tiempos difíciles como los que vivimos, las acciones de las personas son las que pueden sacar adelante a la sociedad.

“No podemos esperar la iluminación de las ideologías y de conceptos cerrados porque terminan siendo prisiones, sino que podemos esperar la iluminación de los actos de las personas y de su generosidad. Me parece que Gladys Grodman es un ser humano que nos va iluminando con el apoyo que les está brindando a estos jóvenes universitarios”, recalcó Solís Guedea.

El vicepresidente ejecutivo The University of Guadalajara Foundation USA destacó los aportes que hace el Legado Grodman en impulsar y promover el arte y la cultura a través de estas dos exposiciones.

“La importancia del acervo de la doctora Grodman radica en que preserva las obras de talentos locales y permite a las nuevas generaciones conocer y disfrutar del trabajo de artistas ya consagrados, cuyas piezas son de gran calidad. Por ello reiteramos nuestra admiración para la doctora Grodman que gracias a su altruismo y su legado ha sido posible que talentos emergentes de las disciplinas artísticas de la Universidad de Guadalajara obtengan su grado universitario por medio de la beca para la Producción Artística de Proyectos de Titulación”, explicó Padilla Montes.

La directora del MUSA recalcó que la alianza integrada por el Legado Grodman y la Universidad de Guadalajara ha permitido la consolidación del programa de becas que permite que los jóvenes recién egresados materialicen los frutos de su inspiración.

“El mayor anhelo de la doctora Grodman fue que los autores y las manifestaciones artísticas de Jalisco recibieran un impulso para garantizar continuidad de su crecimiento y la profesionalización de sus técnicas y procedimientos”, expuso la funcionaria universitaria.

Por su parte, el rector del CUAAD destacó el impacto del Legado Grodman para que estos tres alumnos pudieran realizar sus trabajos artísticos de titulación como parte de la generación 2019  de becarios Grodman.

“Sin duda el apoyo como este es invaluable, pues además de lo económico, se ha permitido la difusión de sus trabajos en sus espacios como el MUSA, el teatro Vivan Blumenthal, el Cine Foro y la Cineteca de la Universidad de Guadalajara, entre otros recintos universitarios”, resaltó González Madariaga.

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