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Cautiva Guillermo del Toro a jóvenes.

El cineasta tapatío, Guillemo del Toro imparte tres Master Class en el marco del FICG 33.

Guillermo del Toro, con la sencillez y sentido del humor que lo caracterizan, siempre dispuesto a compartir con los asistentes al Conjunto de Artes Escénicas, su historia, esa que va “De Geometría a la Forma del Agua”, primero en una charla con un moderador, luego con la participación de algunos de los mil 800 asistentes (por clase, en las 2 primeras)que no escatimaron en expresarle su admiración, orgullo, dudas y darle algunos obsequios; hubo quien incluso lo postuló para formar parte de la Rotonda de los Jaliscienses Ilustres, a lo que el cineasta contestó que preferiría ir a los churros de la “La Bombilla”.
 Del Toro entró en materia con su trabajo en "La forma del agua", al explicar que la primera encarnación de la película era en blanco y negro y muda y la realidad es que en blanco y negro le parecía una cosa postmoderna y auto-reflexiva y no quería que lo fuera.
 “Todas las películas que hago me gustaría que se pudieran entender sin diálogo, con el color, actuaciones, la luz, a mí me preocupa que la discusión del cine ha cambiado mucho, para mí es importante agarrar argumento súper básico, no es el qué sino el cómo y rara vez se discute el cine en términos plásticos, todo lo que debería discutirse a fondo en una película no se discute”.
 Les explicó que el cine es aquel que se sostiene “con fe, estilo y huevos”, y consideró que de la adversidad también se aprende y que cuando puedes hacer cine en México, puedes hacer cine en donde sea.
 “Nuestro oficio es evolutivo y deben tener resistencia, la mitad de la realidad es tangible y la otra mitad es lo que decides hacer, no te debes dejar vencer, nos toca construir las cosas que puedan ayudar. Creo que lo único que uno deja de valor es un camino, con el tiempo lo que hacemos se pierde, pero lo que uno arma se queda, lo importante es el camino que dejas”.
 Compartió que lo más importante de ganar el Óscar es haberlo logrado con una película descabellada, con una combinación de géneros, rara, surgida de la tripa más profunda y concluye “eso es lo más bonito”.
 Destacó que de las 10 películas que ha hecho, 9 hablan de pérdida y nostalgia y falta de esperanza, y con “La forma del agua”, es la primera en la que aborda la esperanza, tan necesaria en el mundo actual que vivimos.
 También dijo al público asistente que la ganadora del Óscar por Mejor Director y Mejor Película, es la primera que tiene más humor y el mejor casting de principio a fin.
En la segunda clase magistral, el cineasta tapatío propuso la creatividad para cambiar las circunstancias sociales y políticas del país.
Con la disposición de alargar el tiempo de preguntas y respuestas “hasta que nos saquen”, Guillermo del Toro invitó a reflexionar del tiempo del que disponen los jóvenes, con expectativas reales, concretas y con soluciones “a la mano”.
 Puso como ejemplo su amistad con Alejandro Iñárritu y Alfonso Cuarón, donde juntos se plantearon ser rectos con sus presupuestos, destinando el dinero a la pantalla.
 A sus 53 años, del Toro está convencido de que volver a su natal Guadalajara es por los jóvenes.
La riqueza más grande es compartir. La clave en México es la alianza”, dijo también el director de El laberinto del Fauno.
 “Si es ciencia, deporte, arte o lo que sea, sirve simbólicamente para más gente, tienes que pensar que tienes que ser una contradicción viva contra los prejuicios. Nos tenemos el uno al otro. Cada uno se ocupa de un pedazo de la narrativa. Tienes que hacer lo que te toca contar”, reflexionó.
Guillermo del Toro ofrecerá esta tarde su tercera conferencia en el Auditorio Telmex ante un público aproximado de 8 mil personas.